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Notas de Prensa
17.03.14 17:20 Antigüedad 4 meses

Palabras de José Thompson J., Director Ejecutivo Instituto Interamericano de Derechos Humanos el viernes 14 de marzo de 2014, en el acto de reconocimiento expresidente James Carter organizado por el Tribunal Electoral de Panamá.

Categoría: Notas de Prensa, Discursos

 

José Thompson J.

Director Ejecutivo,

Instituto Interamericano de Derechos Humanos

 

Honorables magistrados del Tribunal Electoral.

 Autoridades nacionales presentes.


Honorable  expresidente Jimmy Carter.

Distinguidos invitados.

 

Señoras y señores.

 

Es con especial agrado y complacencia que concurrimos a este acto, como Instituto Interamericano de Derechos Humanos,  gracias a la amable hospitalidad del Tribunal Electoral de Panamá.  Y es que la complacencia es especial, en primer lugar, porque nos llena de satisfacción la cercanía con este organismo electoral, una de las instituciones más respetadas del continente, tribunal que hemos podido acompañar y hemos visto crecer y consolidarse desde que Panamá decidió retornar con firmeza a la democracia, allá por el año 1990. Tienen ustedes los panameños,  muchas y muy válidas razones para estar orgullosos de este tribunal, cuyo prestigio trasciende con mucho las fronteras nacionales y aun las latinoamericanas.

En segundo término, es esta una ocasión especial, porque el homenaje que hoy tiene lugar es un momento de justo reconocimiento a una personalidad de estatura mundial a quien la democracia y los derechos humanos deben mucho, en América Latina así como en los otros continentes.

Jimmy Carter fue presidente de la nación más poderosa de la Tierra con una clara visión de futuro y un decidido compromiso de acción como pocas veces se ha visto.  Comprendió que el poder y la influencia brindan la oportunidad de impulsar la mayor vigencia de instituciones vitales para dar cuerpo a los valores fundamentales del ser humano y su convivencia social.

La decisión de Jimmy Carter fue determinante para romper el silencio que cubría las violaciones a los derechos humanos en buena parte de América Latina, como fue con su impulso que la Convención Americana sobre Derechos Humanos llegó a convertirse en un instrumento obligatorio, esencial para el desarrollo del sistema interamericano de protección a los derechos de la persona humana y que hoy en día ha generado resoluciones y doctrina pioneras en el mundo y lo más importante, ha salvado y sigue salvando vidas y restaura y repara violaciones a los derechos fundamentales que de otra manera podrían haber quedado impunes.

Como presidente de los Estados Unidos, Jimmy Carter supo que la justicia imponía cambios en las relaciones con América Latina y, entre otros hechos memorables, firmó los acuerdos que harían posible el regreso de la tierra panameña a su verdadero Estado, a pesar de las críticas e incomprensiones que en su propio país trataron de impedir este acto que hoy la historia reconoce como valiente, justo y necesario.

Después de dejar la Presidencia de Estados Unidos, Jimmy Carter pudo haber decidido dedicarse solamente a impartir alguna que otra charla y gozar del aprecio real que por él había alrededor del mundo.  Pero, prefirió seguir activo y, tanto en lo personal como por medio de su Centro, siguió impulsando estudios y acciones para el fortalecimiento de la democracia y la vigencia de los derechos humanos. Ejercicios tan significativos como la observación electoral o la mediación en caso de conflictos internos deben mucho a la intervención personal del presidente Carter y a la labor de su Centro.  Soy testigo de que Jimmy Carter no dudó en involucrarse en situaciones complejas, difíciles y aun riesgosas, cuando su presencia representaba una oportunidad para hallar una solución que preservara la institucionalidad democrática en nuestros países.

Por todo ello y mucho más, presidente Carter, es que usted es una figura y un ser humano excepcional, que sirve de inspiración para instituciones como la que ahora represento.  El Instituto Interamericano de Derechos Humanos y su Centro de Asesoría y Promoción Electoral (CAPEL), que nacieron precisamente a raíz de la entrada en vigor de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, tienen ya más de treinta años de impulsar una mejor democracia y una mayor vigencia de los derechos fundamentales de la persona humana en esta parte del mundo. Su mano y su obra, presidente Carter han sido determinantes para nuestra existencia y nuestro trabajo y su convicción, inspiración para sobrellevar tantos momentos amargos que estos temas viven ayer y hoy.

Agradezco nuevamente la alta deferencia del Tribunal de hacernos partícipes de este acto, transmito el mensaje de que Claudio Grossman, Presidente de nuestro Instituto, se une en espíritu a nosotros en el privilegio de participar en este homenaje y es un honor para mí hacerle entrega de un detalle, simple testimonio de nuestro aprecio por su integridad, su compromiso y su determinante acción por hacer más realidad la democracia y los derechos humanos en el continente americano y más allá.

¡Enhorabuena!  Gracias a todos por la atención.