Bookmark and Share

Publicaciones - Discursos - contenido

Discursos
16.07.13 13:42 Antigüedad 4 meses

Palabras del magistrado Erasmo Pinilla C. en graduación de maestría en Estudios Electorales

Categoría: Discursos

Por: Magistrado Erasmo Pinilla C.

Muy buenas noches Dra. Berta Torrijos de Arosemena, rectora magnífica de la Universidad Especializada de las Américas;  Dr. Juan Bosco Bernal, vicerrector, distinguidos decanos y decanas de las facultades de esta prestigiosa universidad. Traigo un mensaje en desventaja después de las bellas palabras de Aminta Solaya y de las hermosas notas de ese bolero, que es el bolero más conocido del mundo y que pocos fuera de Panamá saben que es de autoría panameña.

Pero por las razones expresadas tengo el privilegio de poderme dirigir a ustedes.

Ninguna satisfacción tiene mayores méritos que aquella que culmine proveyéndonos de herramientas sofisticadas para el crecimiento humano y el desarrollo social. Y de esas herramientas,  el conocimiento es el arquetipo que garantiza un futuro digno y sustentable para nuestra especie.

Afortunadamente,  aquellos tiempos en que adquirirlo era un privilegio de pocos han terminado, y el conocimiento es hoy casi el primer bien común del hombres y la mujer libres. Habría que declararlo muy pronto patrimonio de la humanidad.

Lo primero que debemos celebrar esta noche como panameños es que nuestra sociedad fortalece sus estructuras humanas al acoger en su seno a más de 300 nuevos profesionales y que son profesionales que saben que saber no basta.

El conocimiento debe orientarse desde horas tempranas de su adquisición a conquistar la aspiración máxima de la especie humana: la sabiduría.

Lo segundo que celebro, ahora como magistrado presidente del Tribunal Electoral, junto con mis distinguidos colegas Eduardo Valdés Escoffery  y Heriberto Araúz es que la Universidad Especializada de las Américas dota al país de una promoción, la primera en su clase, de especialistas en Estudios Electorales, una asignatura que deberá convertirse en importante andamiaje de nuestra democracia si consideramos la hermosa frase de Ortega y Gasset cuando afirma que “La salud de las democracias, cualquiera que sea su tipo y su grado, depende de un mísero detalle técnico: el procedimiento electoral”.

Créanme como panameño, no como magistrado que nuestra democracia va a necesitar laboriosos estudios sobre su origen, su desarrollo y su futuro, si queremos ser un país que sustente su éxito en el desarrollo social y no en sus indicadores económicos. Indicadores muy positivos que, por demás, no han resuelto el grave problema de la esencia democrática que se puede traducir en que democracia es equidad de oportunidades con equidad y justicia, pero con una eficaz distribución de la riqueza nacional. Estamos lejos de esa meta.

Pero estudiar y difundir los conocimientos y procedimientos electorales de manera efectiva, equivale a proveer a nuestra democracia de la pica y la pala que nos hacen falta para sembrarla y defenderla,  y que aún no hemos descolgado de nuestro escudo nacional. Hacerlo dentro de los mandatos éticos, como estoy seguro de que es el anhelo de estos nuevos profesionales, es el antídoto contra cualquier tipo de totalitarismo y absolutismo.

Igual que en su momento ocurrió con las asignaturas y profesiones novedosas,  que no tenían aparente aplicación ni demanda inmediata en el mercado laboral,  la maestría en Estudios Electorales ha sido lo que popularmente conocemos como un parto difícil y con dolor, como lo hicieron nuestras abuelas. Eso sí, asistida por dos insustituibles determinaciones: el enfoque del TE de proyectarse  como una institución de clase única, y la visión docente y especializada de UDELAS.

El experimento ha sido tan exitoso y promitente para muchos de nuestros compañeros de institución, que ya está en marcha el curso que graduará la segunda promoción.

La aspiración de que toda la sociedad panameña tenga acceso a una mínima, pero rica información democrática, porque el peor enemigo de ella es la ignorancia. No en términos de cociente intelectual y materia gris. Es la ignorancia que se esparce y subyuga por falta de información y de oportunidades. De manera que hablar de democracia y sustentarla académicamente debe ser la aspiración que motive a estos nuevos profesionales;  es como un apostolado que la historia ha de reconocerles cuando la Patria no camine coja,  porque alguno de sus hijos le cercenó la esperanza democrática.

Como he contado antes, el Derecho Electoral no se había estudiado en ninguna universidad panameña y en  casi  ningún otro lugar, en ningún otro país. Someramente era tocado el tema en las cátedras de Derecho Constitucional, pero no existía una materia que agotara tan especializado tema.

Primero como abogado litigante en la esfera electoral y luego como magistrado del Tribunal Electoral panameño sentimos profundamente la ausencia de formación académica en el tema… yo y todos los otros abogados que trabajamos para el sistema electoral panameño.

Estamos en momentos preelectorales. No hay buenos augurios si atendemos el tono y el volumen con que se anuncian las diferentes campañas.

Pareciera que estos primeros egresados van a tener la oportunidad de aplicar casi inmediatamente las teorías aprendidas. Háganlo con una convicción invaluable: defender la democracia. Aprópiense de todo medio desde donde su voz especializada alivie la angustia nacional. Rescaten la maltratada democracia y empoderen a las nuevas generaciones de un sentimiento social feraz, humanista y progresista  porque nuestro futuro no se cimenta en otra realidad que no sea entender la democracia como una manera de relacionarse.

Dra. Berta Torrijos de Arosemena: hace muchos años propusimos esta maestría cuando imaginamos los vaivenes que la democracia panameña podía sufrir. Hicimos la propuesta a varios centros de estudios superiores, pero no se aterrizó nunca hasta que se lo planteamos a la Universidad Especializada de las Américas, quien haciendo  honor a su nombre nos arrebató el proyecto de las  teóricas manos y lo ha llevado a una hermosa realidad.

Hoy estamos felices por esta noble asociación. No se trataba de magias adivinatorias, sino de análisis de la historia continental y regional.

Quiera Dios que esta primera promoción no tenga que poner a prueba el temple de su formación y que la nación panameña disfrute su merecida paz en fructífera democracia.

A todos los otros graduandos también debemos exhortarlos a desempeñar sus respectivas profesiones con dedicación y entrega.

La Patria requiere el  mejor de los  esfuerzos de todos sus hijos para construir un país mejor para el porvenir de las futuras generaciones.

Dios los acompañe y bendiga a todos.

Muchas gracias.