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Notas de Prensa
10.05.12 13:47 Antigüedad 6 meses

Intervención del magistrado presidente del Tribunal Electoral, Gerardo Solís, en el Foro de Institucionalidad Democrática, martes 8 de mayo del 2012

Categoría: Notas de Prensa, Discursos

 

Doctor César Gaviria:El propio Banco Interamericano de Desarrollo financia una encuesta que se llama Latinobarómetro que lo que hace es medirle la temperatura a todos los temas y a todas las instituciones de Latinoamérica.

 

La globalización política exige que los países trabajen en sus sistemas de democracia y en sus sistemas políticos, porque de otra manera se vuelven muy vulnerables a cualquier crisis, a cualquier circunstancia les crea una enorme vulnerabilidad.

 

Desde luego, todos sabemos que la democracia  comienza con elecciones justas,  libres, transparentes.  Hoy día hay mucha observación electoral.  Mañana parto para México al frente de una delegación de observación electoral, porque este país no puede repetir los mismos errores de  las elecciones de hace cinco años.  Igualmente participé en una misión de observación electoral en Venezuela.

 

El otro tema que se ha identificado como muy importante desde el punto de vista de las instituciones es la autonomía e independencia de los poderes públicos y de los contrapesos democráticos. Necesitamos un Poder Judicial independiente, sobre todo en materia política y también un Congreso que no esté subordinado al Ejecutivo.  Esto es particularmente válido para los sistemas presidenciales de América.  Esto no significa que no deban buscar mayoría, todo esto es producto de las coaliciones. 

 

Los partidos políticos deben ser organizados, deben tener finanzas transparentes, los partidos políticos deben tener una organización democrática; que debe haber limitaciones al financiamiento de las campañas electorales, topes de gastos, topes de ingresos, transparencia en la publicación de  los recursos que llegan.  Todo esto porque el mundo anglosajón pensaba que en Latinoamérica íbamos a tener gobiernos de la sociedad civil, pero que los partidos políticos eran corruptos. ¡No! 

 

Sencillamente, hace una década llegamos a la conclusión de que sin partidos políticos organizados, fuertes y serios, no hay democracia, y que sin partidos políticos, no hay democracia. 

 

Las normas electorales deben ser en producto del consenso de los partidos políticos mayoritarios y de la mayor parte del espectro político que sea posible, porque es que las normas electorales son reglas, y si esas reglas son asentidas le dan transparencia, mejoran el sistema político, y le dan credibilidad a las elecciones.

 

Toda concentración desmedida de poder menoscaba la democracia.  Ejemplo, en Venezuela no podemos negar que Chávez no fue electo democráticamente, pero no hay contrapesos democráticos, hay exceso de poder.  Igual ocurre en Ecuador en tiempos recientes. 

Magistrado Gerardo Solís (Primera intervención):  Yo había venido preparado con un pequeño material que me permitía tener mis ideas claras, y a mí me gusta bautizar mis opiniones, y en esta la había bautizado “Cratos” porque analiza nuestra tradición.  Para que haya institucionalidad democrática tienen que haber, en primer lugar, actores interesados en actuar, y los actores deben ser, como bien lo dijo el doctor Gaviria, partidos políticos de Gobierno y partidos políticos de Oposición. 

 

No puede haber una Oposición si no está dispuesta con valentía a ser freno y contrapeso de los partidos políticos de Gobierno.  Eso como actor.  Otro actor fundamental de nuestra democracia es la sociedad civil, organizadas en ONG  por los individuos.  ¿Cuál es el parlamento real de hoy día?   También lo dijo el doctor Gaviria: son los medios de comunicación social; antes en Grecia había que ir al ágora; luego en las democracias parlamentarias, participar fuertemente en un parlamento.  Hoy día, es a través de las redes sociales.  Sin esos tres actores, no podemos tener democracia.

 

Pero hay un cuarto actor, al que parece que mucha gente le tiene miedo porque no lo conocen, no lo interpretan correctamente, son los grupos de presión, las fuerzas vivas.  Esos actores en una democracia tienen que hacerse sentir.  En una época se hacían sentir en las calles, con violencia si hay mucha frustración, pero si hay un parlamento activo, y quiero felicitar a La Prensa, porque revive si lo encaminan bien, va a motivar que jóvenes estudiantes de colegios secundarios y universitarios se interesen en ver las noticias que a ellos les interesan.  Nosotros, poco a poco, los vamos a educar para que participen en este parlamento.

 

Actores, luego instituciones.  Si no hay instituciones fuertes, la separación de los órganos del Estado; un Órgano Ejecutivo que con un Órgano Legislativo permitan obtener gobernabilidad.  Pero, ¿para qué?  ¡Para que haya gobernanza!  En Panamá, nadie habla de gobernanza.  Digo que lo que debemos procurar es gobernanza; y no va a haber gobernanza  si no hay un debate de altura.  Una gobernanza deliberativa, eso es fundamental.  Otra cosa importantísima para nuestra democracia, aparte de instituciones, es procesos.  Si el Órgano Ejecutivo a través de su gabinete no tiene un proceso de toma de decisiones transparente, que la sociedad pueda saber qué se discutió, cómo se discutió, por qué se aportaron tales o cuáles argumentos.  Si no tenemos una Asamblea Legislativa en donde el debate no sea un debate argumentativo, transparente al pueblo, ahí no va a haber un proceso de toma de decisiones. 

 

Otro proceso fundamental, el proceso electoral.  Si no tenemos reglas justas, claras y transparentes emitidas con anticipación, como bien dijo el doctor Gaviría también, unas reglas que sean consensuadas, como la Comisi?n Nacional de Reformas Electorales lo ha hecho, si no tenemos todos esto, no podemos tener una democracia con instituciones fuertes.  Y finalmente, nuestra cultura.  La cultura no es más que la repetición de un acto que crea una conducta, que crea una tradición que se convierte en una cultura.  Si miramos nuestra democracia del 89 para atrás, vamos a una conclusión:  Vivíamos de fraude electoral en fraude electoral con violencia política.  ¿Estamos acostumbrados a institucionalidad democrática o a una cratofilia?  ¿Somos fanáticos del poder?  ¿Estamos acostumbrados a bajar la cabeza frente al Poder?   Miremos cuál es nuestra tradición.  Cada uno que haga su examen.     

 

Periodista  Lina Vega Abad, La Prensa:  Una de las asignaturas pendientes es una profunda reforma electoral.  Un estudio del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo determinó que el sistema electoral panameño es el más inequitativo de América Latina, y este es el sistema que hemos construido después de la invasión, de esta nueva democracia.  ¿Qué puede decir?

 

 

 

Magistrado Gerardo Solís (Segunda intervención): Yo vengo diciendo, no de ahora, cuando fui Fiscal Electoral lo dije.  Estamos ante una situación y hechos que son caldo  para que cultive un gobierno autoritario, preparando el terreno para un autócrata.  Lo dije siendo Fiscal General Electoral.  Como magistrado del Tribunal Electoral dije que nosotros tenemos una democracia avergonzada.  Esa es la realidad, nuestro proceso electoral si bien está dando como resultado legitimidad a los gobiernos que salen elegidos porque el pueblo los acepta, porque los resultados son rápidos, tenemos puntos sustanciales que, precisamente señaló el doctor Gaviria en su exposición:  No puede haber una institucionalidad democrática fuerte si no ponemos límite al gasto de una campaña electoral.

 

Imagínense ustedes lo que se gastó en la campaña pasada, declarado, 25 millones una candidatura y alrededor de 13 y 17 millones la otra candidatura?.  ¿Cuánto se van a gastar en esta campaña que viene para mantener el poder o para buscar el poder?  Si nosotros no ponemos un límite a lo que se puede gastar, si no ponemos un tope a lo que puede donar un padrino, van a haber deudas económicas con padrinos que tienen que ser saldadas, y no deudas sociales con el electorado, tenemos que trabajar en eso.

 

Esto es fundamental, transparencia, no podemos seguir con un sistema en el cual los candidatos le dicen al Tribunal Electoral lo que les da la gana porque nadie los puede auditar, porque están protegidos bajp la reserva de la confidencialidad, en virtud de la ley.  Aspiramos a que esto se transforme y a que podamos poner en <st1:PersonName w:st="on" ProductID="la Página">la Página</st1:PersonName> web del Tribunal Electoral para auditoría y el escrutinio social lo que reciben los candidatos. 

 

¡Género!  Nosotros tenemos una realidad en este país: las mujeres no salen elegidas, los partidos políticos más importantes en la campaña  del 2009 postularon menos mujeres que en la campaña del 2004.  En el Parlamento solamente están representadas el 8% de las mujeres cuando representan el 52% del Padrón Electoral.  ¡Más falta de equidad no puede haber allí!  Y por ahí nos podemos ir con otra serie de propuestas que <st1:PersonName w:st="on" ProductID="la Comisión Nacional"><st1:PersonName w:st="on" ProductID="la Comisión">la Comisión</st1:PersonName> Nacional</st1:PersonName> de Reformas Electorales, que está compuesta por personas de la sociedad civil que tienen votos para consensuar con los partidos políticos de Gobierno y de Oposición, a través de todo un año; hicieron una Propuesta que está en <st1:PersonName w:st="on" ProductID="la Asamblea">la Asamblea</st1:PersonName>; y <st1:PersonName w:st="on" ProductID="la Asamblea">la Asamblea</st1:PersonName> no las aprueba; y no hay presión social; no hay actores que estén escribiéndoles cartas, correos, telégrafos, faxes, haciéndose sentir ante sus diputados, de manera que ellos entiendan que hay que transformar esta democracia, que sea mucho más real, participativa y transparente.