Con la imposición de la condecoración Tribunal Electoral al ingeniero Fausto Fernández, presidente del Cuerpo de Delegados Electorales, y la entrega de certificados de reconocimiento a los miembros de esta organización por su desempeño ad honórem en los distintos eventos electorales registrados en el territorio nacional, se llevó a cabo el acto en conmemoración del “Día del Delegado Electoral”, este 10 de enero. El evento fue presidido por los magistrados Heriberto Araúz Sánchez,  Eduardo Valdés Escoffery y Alfredo Juncá Wendehake; acompañados  de los magistrados suplentes, directores y funcionarios de la institución. En su discurso el magistrado presidente, Heriberto Araúz Sánchez, felicitó a los delegados y los exhortó a continuar con su labor como mediadores para garantizar el orden y la transparencia en los torneos electorales. “Este acto es un tributo que el Tribunal Electoral le hace a estos hombres y mujeres que dan su vida por el país y por la democracia, de forma desinteresada. Ellos son los héroes que cada cinco años colaboran en los procesos electorales e incluso en los que realizan colateralmente los partidos políticos”, destacó el magistrado Araúz Sánchez. El 14 de octubre del 2016 la Asamblea Nacional declaró oficialmente mediante la Ley 46, el 10 de enero como el “Día del Delegado Electoral”. Por otro lado, el ingeniero Roberto Lombana, miembro fundador y primer presidente del Cuerpo de Delegados Electorales,  presentó a la audiencia una reseña histórica de la formación del CDE, que con el transcurrir de los procesos electorales se ha hecho indispensable para el armonioso desenvolvimiento de la vida política panameña. En tanto que Sergio Donato, jefe nacional de Delegados del Tribunal Supremo de Elecciones de Costa Rica, fue emisor de un saludo de felicitación del presidente del organismo electoral  de ese país, Luis Sobrado González, e indicó su satisfacción de que el Cuerpo de Delegados Electoral haya alcanzado un amplio desarrollo para contribuir en el fortalecimiento de la democracia en Panamá. También enfatizó en la urgente necesidad de exportar esta figura, que tiene su origen en Costa Rica,  a otros países donde actualmente peligra la democracia. La labor principal de los delegados electorales es de ser “amigables componedores” para garantizar que las campañas y las votaciones, durante el proceso electoral,   se lleven a cabo en igualdad de condiciones y que no se alteren la paz y el orden público.