Una iniciativa que promueve la paridad sustantiva y la prevención de la violencia institucional y política, mediante el impedimento de que deudores de pensión alimenticia, acosadores sexuales o agresores por razón de género ostenten cargos de elección popular, designación o concurso, fue el tema central de una conferencia dictada por la mexicana Yndira Sandoval, feminista y licenciada en Ciencias Políticas y Administración Pública.

La expositora habló sobre el origen, contribuciones a la vida democrática y desafíos de la ley “México: 3 de 3 vs. violencia hacia las mujeres”, en un conversatorio desarrollado en el Tribunal Electoral (TE) y coordinado por el Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral (IDEA Internacional).

Sandoval, quien confesó ser “sobreviviente de tortura sexual de manos de agentes del Estado de su país”, argumentó que el 3 de 3 se gesta buscando “romper el pacto patriarcal en las instituciones, que se traduce en impunidad para las mujeres y niños”. “No puede haber paridad si siguen los agresores dentro del poder”, resaltó.

La especialista, quien también posee estudios en Antropología Social, se pregunta “¿qué tipo de democracia existe si un deudor alimentario puede ser un mandatario; un violador puede ser senador y aspirar a ser gobernador; o que quien no ejerce la paternidad puede ser nuestro representante?”.

Insiste en que “la carga de la prueba” no debe continuar estando del lado de la víctima”, explica que esta iniciativa, que nace gracias a una suma de voluntades en la ciudadanía (activistas, universitarias, defensoras de los derechos humanos, entre otras), tiene como uno de sus objetivos fundamentales “dotar de ética a la política y subirle el estándar a la responsabilidad pública e institucional”.

“El 3 de 3 es un emplazamiento a la clase política, un parteaguas a la vida democrática; va más allá de ser una reforma constitucional… Es una amalgama entre las mujeres y las fuerzas políticas”, reseñó.

“No queremos a más mujeres en el poder; queremos a más mujeres en el poder con el poder. Se tiene que notar y traducir qué hacen las mujeres en el poder. El 3 de 3 no tiene dedicatoria, pero sí destinatario. Es una contribución de las mujeres a la democracia mexicana, de la región y el mundo. Quiere colocar en primer lugar los derechos humanos de las víctimas”, amplió.

La activista, durante su exposición, ponderó también el significado simbólico de las “gafas violetas”, que sirven para “ver los baches, los hoyos, esos vacíos en los instrumentos jurídicos”.

Para cerrar su participación, Sandoval dijo que espera, en un futuro muy cercano, ver que en Panamá no haya “ningún agresor en el poder”.

Asistieron al evento la magistrada suplente Yara Ivette Campo B., directivos y funcionariado del TE, además de mujeres que forman parte del ecosistema político panameño.