El Tribunal Electoral realizó un conversatorio sobre la vida y obra del pensador, periodista, diplomático, político y académico don Diógenes de la Rosa (1904 – 1998), evento presidido por los magistrados Erasmo Pinilla Castillero, Eduardo Valdés Escoffery y Heriberto Araúz Sánchez. En este coloquio anecdótico e histórico participaron Arístides Royo, expresidente de la República; Adolfo Ahumada, negociador de los Tratados Torrijos-Carter y exmiembro de la Junta Directiva del Canal de Panamá; Omar Jaén Suárez, historiador y catedrático;  y Marco Gandásegui,  sociólogo y profesor universitario. La institución electoral llevó a cabo la reimpresión del libro Ensayos Varios, de la autoría de Diógenes de la Rosa, cuyos ejemplares fueron entregados a los participantes y familiares del ilustre ensayista panameño. El director de Comunicación, Humberto Castillo, resaltó, en sus palabras de bienvenida, el amplio legado intelectual de don Diógenes; sus valiosos aportes a la cultura panameña en diversas áreas como la pulcritud  del idioma, la historia, la sociología, la política y la filosofía.     “Diógenes de la Rosa se suma a una larga lista de intelectuales y pensadores panameños cuyas obras ha retomado y reproducido el Tribunal Electoral, para rescatar de ellas lo más intrínseco de sus ideas, y así convertirse en multiplicador de este patrimonio académico y cultural», resaltó Castillo. Por su parte,  Omar Jaén Suárez señaló en el prólogo de esta obra que; “Es para mí un privilegio porque se trata de un acto de justicia y de esperanza. De justicia con el ilustre panameño que ocupó, con su presencia intelectual, casi todo el siglo XX y dejó un legado inapreciable en la política, en la diplomacia y en el ideario de la moral pública”. “Era un hombre con una gran inteligencia y experiencia, además  era un conocedor de la historia de Panamá”, destacó el historiador  Jaén Suárez. Todos los panelistas resaltaron el celo de De la Rosa por el idioma y que en muchos de sus escritos había que utilizar un diccionario, para poder descifrar el contexto de su extenso vocabulario. Adolfo Ahumada, miembro del equipo negociador del Tratado Torrijos-Carter, reflexionó sobre el momento en que el pensador le planteaba sobre el implemento de la flexibilidad para lograr una oportuna negociación, que llevó la exitosa firma del acuerdo bilateral entre Estados Unidos y Panamá en 1977.  Por su parte, el expresidente Arístides Royo, destacó sus grandes discursos,  su manejo del idioma y también su conocimiento histórico. El sociólogo, Marco Gandásegui, señaló el interés  De la Rosa que deseaba ser  “un puente entre la oligarquía y el arrabal”. Kyra de la Rosa, hija del pensador, viajó desde Costa Rica para agradecer a los magistrados del Tribunal Electoral la iniciativa de rescatar la obra de su padre y manifestó a los invitados que “siempre lo vi grande aunque era pequeño de estatura…; A pesar de sus actividades, nunca dejó de ser especial con sus hijas, porque en esa época machista, él esperaba vernos como  profesionales y libres, ya que tenía conciencia plena que la vida para las mujeres sería más difícil en el futuro”.